lunes, 13 de junio de 2011

Desazón

Me rompió el corazón y después se lo comió.
Le gustaban los de fresa.

1 comentario:

  1. Es peligroso tener un corazón sabroso. Hay mucho hambriento por ahí, incluso mucho esclavo de la gula.

    Un beso

    ResponderEliminar