lunes, 9 de abril de 2012

Selección

Libros, discos, ropa, cepillo de dientes... ya está todo en el contenedor que le corresponde.
Ahora sólo queda arrancarme el corazón y tirarlo al orgánico.

2 comentarios:

  1. Despojarse de lo innecesario siempre fue un sano ejercicio...

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  2. Juasss...muestra tu rebeldía y tíralo en vidrio,amiga...además, sospecho que tu corazón es transparente, o sea que ¡ sin dudarlo!

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