viernes, 23 de diciembre de 2011

Paraíso accidentado

Le gustaba mucho ese rincón: brisa marina, pinos, lavanda... Hasta que alguien chocó con el carro. Abrió los ojos, presionó con la mano el tobillo dolorido y siguió comprando.

1 comentario:

  1. Eso pasa por extasiarse con sucedáneos. El otro carro lo manejaba algún ángel del buen gusto.

    Besarracamacacos.

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